La acción posesoria es una figura jurídica que tiene como objetivo defender la posesión de un bien, ya sea mueble o inmueble, frente a terceros que intenten poseerlo ilegalmente. Dicho de otro modo, esta acción busca darle tranquilidad a los propietarios, evitando que sean despojados de su propiedad sin su consentimiento.
Es importante, entender que esta figura se refiere a la posesión. Es decir, una persona puede disfrutar de la posesión de un bien sin necesidad de ser propietario del mismo. Para discutir sobre la propiedad del bien, hay que ejercer otro tipo de acciones, como la acción reivindicatoria.
Este tipo de acción, se puede utilizar en casos de despojo (cuando una persona es privada de la posesión de un bien de manera violenta o ilegal) o perturbación de la posesión (cuando alguien realiza actos que dificultan o impiden el ejercicio pacífico de la posesión). Por ejemplo, un propietario de un inmueble podrá presentar una acción posesoria contra el inquilino cuando éste no quiera abandonar la vivienda una vez haya finalizado el contrato de arrendamiento que tenían, en el caso de bienes inmuebles; si es el caso de un bien mueble, podrá presentarla el propietario de un vehículo contra la persona que ha tomado su automóvil sin permiso y se niega a devolverlo.
Para poder ejercer esta acción debemos cumplir con una serie de requisitos:
- Demostrar la posesión legítima del bien en cuestión: aportar pruebas que indiquen que ha ejercido un poder físico sobre el bien y que ha tenido intención de considerarlo como propio.
- El demandante tiene que demostrar que efectivamente se ha producido un despojo o perturbación, aportando testimonios, fotografías, documentos…
- Plazo de 1 año desde que se ha producido el despojo o perturbación para poder ejercitar la acción posesoria.
Es muy importante acudir a un abogado especializado si crees que te encuentras en esta situación. Llámame y podré guiarte en el proceso de ejercer la acción posesoria y proteger tus derechos.