Existen registros en los que se inscriben a aquellas personas que no han cumplido con sus obligaciones de pago, es decir, se usan para comprobar el historial crediticio de una determinadas personas.
Estos registros son utilizados por las entidades bancarias, financieras, de crédito, prestadores de suministros o futuros clientes o contratistas. Por lo tanto, aparecer en alguno de estos registros puede dificultar el acceso a un crédito, por ejemplo.
Las listas de morosos más frecuentes son ASNEF, RAI, FIJ y BADEXCUG.
El acceso a estos ficheros o registros se accede mediante la solitud del acreedor que ha visto vencida la obligación de pago a su favor y no ha sido satisfecha por parte del deudor. Antes de solicitar el acceso, el acreedor instará al deudor a que proceda a realizar el pago, ya que en el caso de no realizarlo desplegará una serie de consecuencias, como podrá ser la inscripción en una lista de morosos.
Por lo tanto, para que un acreedor pueda inscribir a sus deudores en estas listas deberán darse los siguientes requisitos:
- Existencia de una deuda vencida.
- Reclamación administrativa o judicial.
- Información sobre la posibilidad de la inclusión en los ficheros de morosos en el momento de requerir el pago.
Respecto al tiempo en el que se puede permanecer inscrito en dichos registros, la ley de protección de datos establece que el tiempo máximo es de 5 años o cuando se produzca el pago de la deuda.
¿Cómo podemos saber si nos encontramos en alguno de estos registros?
En primer lugar, hay que consultar en cada uno de los ficheros de morosos. Es recomendable empezar por el fichero ASNEF, puesto que se podrá hacer de forma online o por correo postal. En segundo lugar, preguntar a las entidades que han rechazado el préstamo por qué lo han denegado, ellos te podrán dar algún tipo de información al respecto.
Otra opción es solicitar un informe de crédito, para conocer tus antecedentes crediticios, incluyendo cualquier deuda impagada. Este informe se podrá solicitar una vez al año.
Si hemos averiguado que efectivamente nos encontramos en alguno de estos ficheros, existen opciones para poder salir de ellos:
- Paga la deuda existente.
- Solicitar la baja de la lista, enviando la solicitud por escrito y un justificante del pago total de la deuda.
- Solicitar la cancelación de tus datos personales, siempre que te encuentres incluido en el registro de forma errónea.
- Esperar a que expire el plazo de inclusión del fichero.
En conclusión, encontrarse incluido en alguno de estos ficheros puede suponer un problema debido a la imposibilidad de obtener créditos hasta la dificultad para encontrar empleo.
Por ello, es muy importante conocer nuestra situación crediticia y revisar regularmente si nos encontramos dentro de algún fichero de morosos; esta siempre será la mejor forma de evitar problemas en un futuro.